O San Queremos en La Voz de Galicia (Ano 2005)
O San Queremos 2005 consigeu algo histórico para a parroquia de Vilantime, a nosa festa apareceu en portada o domingo 21 de agosto para toda España no xornal de maior tirada da nosa terra, La Voz de Galicia. Xa en páxinas interiores e na sección Al Sol o periodista Alberto Mahía que estivo con nos boa parte da tarde redactou un artigo sobre o San Queremos que non ten desperdicio.

O que podes leer máis abaixo e o artigo de Alberto Mahía tal e como saeu publicado no xornal, ten certos erros en algún que outro dato pero creemos que non se debía tocar.

Non nos pareceu de recibo nin traducilo o galego nin correxi-los fallos.

Hai unha frase de Alberto que se me quedou grabada cando a piques de cerrar a edición me chamou para que lle dera o resultado dos distintos xogos, dixo: - xa verás como vos gusta, fíxeno con moito cariño -

Cando o domingo pola mañán desfeito de tanta festa fun a ver o que saira e vin que estabamos en portada leveime a gran alegría da miña vida, 7 anos de duro traballo daban os seus froitos, a nosa festa estaba os ollos de toda España.

Instrumento de parranda

Crónica | Deportes de campo |

El campeonato mundial de lanzamiento de sacho reunió ayer en Arzúa a un buen número de personas interesadas por los nuevos deportes rurales.

(Alberto Mahía) enviado especial San Queremos - Vilantime - (Arzúa)

Fotos - Álvaro Ballesteros.

No sé si recomendarles que no sigan leyendo y que se pongan a otra cosa mariposa porque la fiesta que les voy a contar es de esas que mejor no tocar, que quede entre unos pocos, en secreto. Para no estropearla. Porque de lo contrario terminará como la mayoría, donde todo desmán no sólo se consiente, sino que se alienta. Aquí el vino va todo por dentro, no se escapa ni una gota. Ni los muchachos se rompen las camisetas. Es ésta una romería tranquila, como las de antes, con los abuelos roncando bajo los árboles, los padres jugando al tute, los críos correteando y los jóvenes bajándose cubatas como si fueran pipas. Al cronista le cuentan que un tal Carlos se bebió el año pasado 30 vermús y 15 cubatas «e non daba caído».

Triunfo

Excesos aparte, lo que aquí triunfan son sus campeonatos mundiales. Estamos en Vilantime, pequeña parroquia de Arzúa con no más de setenta casas y donde el sacho no sólo es un instrumento de labranza, sino también de parranda. Este instrumento les hizo célebres después de organizar el primer campeonato mundial de Arrebolamento do sacho, que consiste en lanzar el utensilio tan lejos como se pueda. Y en Galicia, donde a muchos les salió antes el sacho que los dientes, se lanza más allá de los 30 metros. No está nada mal para un instrumento que pesa tres kilos y medio y difícil de balancear para su lanzamiento. Pero estamos ante hombres y mujeres que le ganarían un pulso al mismísimo Hércules, que se echan el sacho al hombro como el que se echa una bufanda.

En definitiva, gente fuerte, hombres que, como decía ayer alguno, en lugar de desodorante se echan tres en uno.

Podio

Remedios González tiene 63 años y lanza el sacho como el que lanza un melocotón, a 17 metros y 70 centímetros. Es la recordwoman de arrebolamento de sacho. Remedios, con su pelo blanco y su mandilón, partía este año como los anteriores como la gran favorita. Barrió a todas menos a una, a su vecina Dolores Río, que ayer estuvo a punto de batir el récord del mundo. Se quedó a 15 centímetros, pero se llevó la copa.

En hombres, el vencedor fue Juan Mouriño, que logró una marca de 31 metros, muy por debajo del récord, fijado por un Sansón en 38 metros. Celebrado el Arrebolamento do sacho, llegó el turno del tiro de carro. Dos hombres se hacen pasar por bueyes calzándose el yugo en sus cuellos y arrastran el carro sobre un circuito en pendiente de 25 metros. El récord mundial en esta enxebre disciplina estaba fijado por Carlos Carril y J.M. Montaña en 8 segundos y 59 centésimas. Ayer lo destrozaron, dejándolo en 7,87. En el apartado femenino, Sonia y Elena García se llevaron el carro al agua, con una marca de 19,93.

Más tarde se celebró la primera edición del Tirando do Adibal, que es como se dice en Vilantime al tiro de cuerda. Todas las parroquias de Arzúa participaron con seis hombres.

Esta fiesta nació por aburrimiento, en 1999. Vilantime (Arzúa) no tenía nada que celebrar y los chavales estaban obligados a coger el coche y conducir lejos para bailar y ligar. Hasta que se les ocurrió organizar un sarao. Lo primero fue elegir el nombre: ¿Qué queremos? «fiesta», dijo uno. Pues no se hable más, se llamará San Queremos. Buscaron un lugar y lo encontraron en Zarra do Monte, una carballeira perteneciente a una familia que gentilmente la cede desde entonces todos los años. Luego se quiso hacer algo original. A Anxo, del pub Brevis, de Arzúa, se le ocurrió inventar el sachojolf. El juego consistía en usar la hazada a modo de palo de golf con el que golpear a un balón de futbito hasta meterlo en un hoyo. Más tarde vendrían el arrebolamento do sacho, Tiro do Carro, el campeonato de futbolín o el concurso de baile.

Paso a la historia

Otra modalidad que desapareció fue el tiro de alpaca. A pesar de tal abuso de ingenio, los comienzos fueron difíciles. En Vilantime triunfa el nacionalismo y muchos en Arzúa relacionaban esta fiesta con el BNG, con la política. Algunos pensaban que de ir les darían el mitin y no iban. Convencer a la gente de lo contrario llevó años de esfuerzo.

Y hoy se reúnen en ese paraíso verde alrededor de un millar de personas. Además, es esta una fiesta que se viste por los pies. Los organizadores de la celebración no pasan la gorra entre los vecinos, sino que se autofinancian, pues esa era su meta en 1999, cuando la idearon.

Sólo la pericia financiera, de andar por casa, les hace posible contratar a tres orquestas, un grupo de gaiteros, limpiar toda la finca y organizar los juegos. Imagínense qué harían estos rapaces con el Real Madrid.