O San Queremos en La Voz de Galicia; (Ano 2006)
Por segundo ano consecutivo o xornal La Voz de Galicia mandounos un periodista para facer unha reportaxe sobre a nosa festa.
A personaxe en cuestión chámase Manuel Beceiro, un tipo ben curioso, o primeiro contacto que tivemos con el foi na Festa dos Botes de Arzúa, máis concretamente durante a celebración do tradicional Xogo da Moca (outro dos eventos indispensable dentro do calendario da xente do San Queremos).
Na primeira foto, un dos elementos da comisión está a ser entrevistado por Manuel Beceiro, na segunda o singular periodista (a dereita con pantalón blanco) atento o Campionato Mundial de Arrebolamento de Sacho.
Xa se acordou de nos no artigo que escribeu sobre Os Botes .
A intención que tiña Beceiro despois dos informes que nos lle demos era a de facer unha serie de tres artigos do que el pasou a denominar "Tríada ou Santísima Trinidad de divinidades paganas" da comarca que forman o Cutinocho da Festa dos Botes, o noso San Queremos e o San Caralampio, patrón da festa dos borrachos que se celebra na vila de Melide.
Finalmente non a levou a cabo pois quedou sin facer a parte correspondente o Caralampio. Pois eso que un pouco máis abaixo podes ler o que escribeu Beceiro sobre a nosa festa, o texto en castelán ten algún que outro erro nos datos pero preferimos nin traducilo nin correxilo, ou sexa que esta tal e como el o escribeu.

Y San Queremos habitó entre «sachalaris» y romeros en Vilantime

Ochenta hombres y mujeres participaron en el concurso de «arrebolamento de sacho»

La fiesta de la localidad arzuana presentó el icono del santo en su octava edición

(Manuel Beceiro) enviado especial San Queremos - Vilantime - (Arzúa)

Fotos - Álvaro Ballesteros.

Corría el año de gracia de mil novecientos y noventa y ocho cuando un grupo de jóvenes de la aldea de Vilantime, una pequeña parroquia de no más de 70 casas del concello de Arzúa, se percató de que el calendario festivo era muy tempranero y poco ecuánime, puesto que celebrado San Juan y San Pedro, en junio, ya no había más foliada en el calendario festivo.

Vecinos ellos del Camino de Santiago y, por tanto, conocedores mejor que nadie que larga vida sin fiestas es camino sin posadas, decidieron poner fin a esta injusticia de las calendas, enriqueciendo el santoral con un nuevo santo patrón. «¿Qué queremos?» se preguntaron: «fiesta», coincidieron todos, y el verbo se hizo santo inmediatamente. Así se enriquecía el santoral laico de esta zona, integrado ya por una tríada o Santísima Trinidad de divinidades paganas que conforman San Cutinocho, San Queremos y San Caralampio.

Ocho años después el santo se hizo carne y habitó entre los vecinos de todas las edades que con espíritu romero se dieron cita el fin de semana en la carballeira da Zarra do Monte. La figura de San Queremos, realizado en granito por el escultor Ramón Villar, permaneció durante toda la jornada expuesto, provocando la curiosidad y los comentarios más diversos.

El icono, similar a las figuras precolombinas de las religiones aztecas e incas, encarna a un hombre que se agarra un enorme falo del que estaba previsto brotase vino, más con afán de instigar los instintos más báquicos que de retomar el rito de la fertilidad, al parecer muy por los suelos en la zona. Una señora ya entrada en años preguntaba «¿por qué non bota o pipote?». «Señora, non ve que non é un pipote que é un cipote», le aclaró uno de entre el respetable.

Y como no puede haber santo, patria o ejército a quien no se cante, la octava edición fue la de la presentación del himno oficial del santo patrón, Cantiga para unha antroidada , con letra y música de Xosé Luis Rivas, Mini, de Fuxan Os Ventos y A Quenlla, cuyo estribillo dice que «Se non tedes sachos traguémolos nós/arados de ferro e carros con bois...». Acertada elección porque el sacho es, deidad aparte, el gran protagonista de la fiesta, pagana romería en la que las familias de Vilantime, muchos de cuyos miembros ya no viven en la aldea, se reencuentran.

Apostasía

El San Queremos, me susurran, cuenta con el apoyo de los vecinos, aunque a alguno como el cura, dicen, no le gusta tal apostasía. A los postres, uno de los romeros propuso, más lutheriano que protestante, decirle claramente al párroco: «padre, y si le molesta la apóstata , por qué no se opera». Así de irreverente y carnavalesca es la fiesta de Vilantime que comenzó con cierto retraso dada la cantidad de lluvia caída.

El santo patrón recibía así las primeras peticiones para que no lloviese, algunas amenazantes imprecaciones de estos hombres que, cuentan los cronistas, en lugar de desodorante se echan tres en uno . Con una hora y media de retraso comenzaba en la campa la octava edición del Campionato Mundial de Arrebolamento de Sacho, en un ambiente evocador de los highland games escoceses y los herri kirolak vascos, sin tanto glamur ni politiquería, pero con faldas.

Un total de 53 sachalaris masculinos y 25 femeninos compitieron en este rural deporte coincidiendo todos, sabiamente, en que la técnica o secreto para un buen lanzamiento es «tirar para diante». Allí estaba la campeona femenina del año pasado, Dolores Río, de 60 años, quien nos reveló el secreto de su éxito radicaba en «meter un güisqui, darlle ao sacho, e sorte».

Es posible que algunas de las deportistas rurales adoptasen ya la técnica de Dolores, porque la segunda de las sachalaris en lanzar la herramienta la dirigió sobre una nutrida y aterrada representación masculina para jolgorio de las aguerridas féminas que gritaban «¡matou un home!, ¡un home menos!».

Así es el San Queremos, romería de lo que fuimos, lo que quisimos y lo que aún se quiere, carnaval de republicana irreverencia y medicina para compartir y reencontrarse, santidad alternativa al arrebolamento de la modernidad y su urbanidad.

Deja uno San Queremos y su carballeira y parece que huye como de sí mismo, de su historia, de su gente y su querencia, agarrándose a la herramienta de un pasado que vuela y se resiste a morir. Lo queremos.